Hoy es uno de esos días en que a uno le apetece rememorar viejos momentos, y por eso retrocedo hasta 1992 para hablaros de la comedia baloncestística por excelencia, una de esas películas que no se miden por la calidad de la misma sino por los momentos entrañables que te hacen vivir, hablo ni más ni menos que del film de Ron Shelton, "Los blancos no la saben meter."
